Recordando a: BMW Z8, el roadster que aventuró a los bávaros en el nuevo siglo

Recordando a: BMW Z8, el roadster que aventuró a los bávaros en el nuevo siglo

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El BMW Z8 fue un auto Bond durante esa época en la que el espía más famoso del mundo se movía en distintos autos de la casa bávara. Más allá de su tiempo en la pantalla grande, el Z8 fue el coche con el que BMW entró al nuevo siglo al querer homenajear a uno de sus autos más icónicos, el 507.

No se produjeron más de 6,000, compartía mucho con el M5 de aquel entonces y era capaz de sacarle ventaja en ciertos aspectos al contemporáneo Ferrari 360 Modena. A diferencia de muchos autos premium que con el tiempo pierden valor rápidamente, el Z8 lo ha mantenido y elevado como pocos.

El Karma y el Z8 tienen un mismo padre

Bmw Z8 2001 1280 06

El BMW Z8 es un claro homenaje al BMW 507, un roadster que goza de mucha popularidad en el mundo de los clásicos. Por ello hace referencia con varios elementos de su carrocería como la parrilla, las salidas de aire laterales y la forma tan larga del cofre.

Se supone que el Z8 sólo sería un ejercicio de diseño, aunque en algún momento dentro de BMW se le dio luz verde para ser una realidad. El principio era tener un auto con un chasis y carrocería de aluminio, que pudiera ser rápido y evocara al pasado de la marca. A cargo del proyecto estuvo Chris Bangle y Henrik Fisker, sí, el creador del Fisker Karma y quien terminara por darle el look retro al Z8.

Img 11 BMW Z8 Concept

El proyecto se desarrolló desde 1993 y duró hasta 1999 bajo el nombre código E52. Aunque en 1997 durante el Auto Show de Tokio se mostró un prototipo que agradó mucho, pero por el estilo de su imagen parecería que no tendría lugar dentro de la alineación de BMW. Para sorpresa de muchos, cuando se develó el modelo de producción, sucedió algo muy poco común, se dejó casi intacto el diseño del concepto.

El Z8 usaba faros y calaveras de gas neón, lo que ayudaba a que duraran más, además característico de este auto es que venía acompañado con un techo duro desmontable y al color de la carrocería, se incluía un soporte con ruedas para colocar el techo sobre él cuando no se usara y evitar dañarlo. Como es común en los convertibles, llevaba dos barras sobre los asientos para evitar aplastar a los usuarios en caso de volcadura, aunque por motivos de estética, en vez de dejarlos al descubierto se les dio un forro de piel.

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El interior se mantenía fiel a la idea de un coche retro, pues a pesar de que estaba bien equipado, el número de botones y controles se redujo al mínimo para un look más limpio y que pasara la prueba del tiempo de una mejor manera. muchos de sus botones o palancas tenían más de una función para cumplir el propósito antes mencionado.

Entre su equipo de serie destaca el GPS, aunque no fuera visible a través de una pantalla, más bien sólo funcionaba a través de voz. El conductor introducía el destino al sistema y el auto sólo daba indicación a través de audio para guiarnos.

Debajo de esa carrocería retro de espíritu grand tourer había un M5

Bmw Z8 2001 1280 02

De BMW no existieron Z8 automáticos, pero si querías uno tenías que comprarle el auto o llevarle tu Z8 a Alpina, un preparador especializado en BMW.

El BMW Z8 tenía un motor V8 de 4.9 litros que producía 394 hp y 369 lb-pie de torque, que se acoplaba a una transmisión manual de seis cambios que enviaba el poder a las ruedas traseras. Acelera de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos y alcanza los 250 km/h. De hecho, el motor y transmisión se heredan directamente del BMW M5 E39, aunque sin el diferencial de deslizamiento limitado. En la parte de frenos se le dieron los mismos que el Serie 7 750i, con lo que la fuerza de frenado estaba garantizada.

Dichos frenos fueron diseñados para el peso de aquel Serie 7 que pasaba de las dos toneladas, mientras que el Z8 sólo pesaba 1585 kg. La suspensión era McPherson al frente y Multilink en la parte trasera, además, si bien el motor va montado al frente, se colocó detrás del eje delantero con el fin de darle una distribución de peso 50/50.

En total se fabricaron 5,703 Z8, de los cuales 3,182 se pintaron en color plata, el resto en azul, rojo y negro. El proceso de fabricación era muy lento ya que el auto se armaba en dos lugares distintos y tenía muchos detalles que ajustar mano. El precio cuando se presentó era de 130,000 dólares, actualmente la mayoría tiene un precio superior a los 220,000 dólares es decir unos 4,300,000 pesos mexicanos.

En Motorpasión México | [Recordando a: Volkswagen Beetle RSI, un escarabajo de espíritu racer ](Recordando a: Volkswagen Beetle RSI, un escarabajo de espíritu racer](https://www.motorpasion.com.mx/volkswagen/recordando-volskwagen-beetle-rsi-escarabajo-espiritu-racer)

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